La reflexión del domingo

Os dejamos la reflexión de José Carlos

CEGUERAS El evangelio de hoy nos habla del encuentro de Jesús con un ciego de nacimiento. El barro que pone sobre los ojos del ciego es un gesto que nos evoca la creación del ser humano. Jesús re-crea al ciego, que pasa de ser un hombre sometido, un mendigo dependiente, a ser una persona libre. A propósito de este encuentro Juan evangelista nos propone una reflexión sobre las cegueras. El evangelio nos indica algunas de las cosas que ciegan al ser humano. Cuando estás cegado por el dinero tu mirada se empaña y discutes con el vecino o con tu propia familia por cuatro perras. Hay una película de Stephen Frears , "La camioneta" que describe el proceso que sufren dos amigos que se unen para montar un negocio de comida callejera con una camioneta cochambrosa. Al principio todo iba bien. El negocio floreciente poco a poco hizo aparecer la codicia, hasta que partieron las peras. Sin embargo la película nos ofrece un final sorprendente, que no voy a desvelar. Los dos amigos encontraron una solución para su ceguera. Hay cegueras de todo tipo: la publicidad trabaja muy bien para que ignores una mirada mas amplia y te centres en un producto, vendido con reclamos. El sexo puede cegarte, la ideología puede oscurecer tu percepción de la realidad, la religión también es fuente de cegueras, alimentada por los fundamentalismos. El evangelio de hoy nos señala la ceguera de los fariseos y las autoridades religiosas, incapaces de ver el milagro de Jesús porque sus leyes y tradiciones se lo impedían. Pero si hay algo que alimenta todas las cegueras es el odio. Los poderosos saben muy bien que crear un enemigo hace adeptos. Un adepto odia al adversario y de paso ignora las vergüenzas de su propio grupo. El odio se fomenta en el deporte, en la política, en la religión... Jesús nos abre los ojos de nuestras cegueras: frente a la codicia nos propone un espíritu de pobreza y sencillez, frente a las imposiciones del poder nos alienta para ser libres en nuestro actuar; frente al odio, nos indica el camino del amor. No hay ingenuidad en esta propuesta; al contrario, nace de una sabiduría que no es de este mundo. Jesús es la luz que no se impone, se acoge, que no nace del odio ni la manipulación. Su luz nos hace libres

José Carlos

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