La reflexión del domingo
Os dejamos la reflexión de José Carlos
LOS DOS NOMBRES DEL NIÑO
Las lecturas de hoy nos acercan ya a la persona central de la Navidad, al Niño-Dios, y a su ámbito familiar, María y José.
Al niño hay que ponerle nombre. Pero no lo eligen los padres, como se hace hoy. El nombre lo pone Dios, que es el verdadero Padre.
El primer nombre que ponen al Niño es "Emmanuel", sacado de una antigua profecía de Isaías.
Hoy los nombres se eligen por su sonoridad, pero en la Biblia los nombres son significativos. Emmanuel significa "Dios con nosotros". Desde el principio se nos está expresando una nueva imagen de Dios, que se implica en la vida de las personas. Dios huele a humanidad; el papa Francisco nos decía que el pastor debe oler a oveja, porque pasa su tiempo con el rebaño. Si conociéramos las distintas realidades humanas a fondo, las ideologías tendrían menos poder del que tienen; y harían menos daño. Dios conoce al ser humano a fondo, porque está con él, porque vive y siente como él. Dios sabe acompañar en el dolor, despertar alegría y creatividad, mantener esperanzas, empatizar con los pobres y olvidados, porque es uno de ellos. Dios no vive de ideas, sino que vive a nuestro lado.
Al "Dios con nosotros " se añade el nombre de Jesús, anunciado por el Ángel a José. El texto del evangelio también nos dice por qué se escoge ese nombre, porque "Dios salva". Eso es lo que propone Jesús, un camino de salvación de los pecados de este mundo que no se resiste al poder del dinero, ni a la violencia de la guerra, ni a los totalitarismos que se imponen... Jesús es el Dios que salva, que nos muestra un camino humilde, pacífico, una vereda discreta, al lado de las ideologías mundanas. Su camino es la paz y la justicia, su propuesta es el amor. Hoy no le suenan bien estas palabras al mundo pragmático en el que vivimos. Hemos desnudado la realidad para vestirla con las ideologías y al final ya no queda ni ética, ni estática. Si los nombres se vacían de significado, las palabras se vuelven huecas, porque ya no se refieren a la realidad que describen. Te necesitamos Emmanuel, te esperamos, Jesús.
José Carlos
Pincha aquí para volver a Inicio


Comentarios
Publicar un comentario